Hace unos años atrás para todas las personas era difícil encontrarse con una mujer que se encontrara delante de un volante, llámese taxi, por puesto, autobús, buseta, entre otros. Y es que hace veinte años atrás no había tantas oportunidades para nuestras hermosas féminas pudieran conseguir comida para sus casas y es que se les impedían muchas cosas y ante la grave situación económica, decidieron soltarse el moño y salir a la calle a buscar el sustento diario para poder buscar, y llevar pan a la mesa de sus hogares.

Y es que la revolución de las mujeres trajo consigo una gran cantidad de personas del sexo femenino a trabajar como taxistas, en los autobuses, entre otros, y cargar personas de un lado a otro sea dentro de un espacio geográfico local, comunal, regional o incluso a nivel nacional, que les ha brindado una libertad económica para ganarse la vida y poder atender a sus familias y poder alimentarlos.

Veinte años atrás, no había tantos carros circulando a nivel regional, local, estadal o nacional y con algunas cosas que trajo este gobierno, no quiere decir que no se vea la realidad actual, en una familia normal donde trabajan los dos miembros adultos, claro, en hogares donde exista el padre y la madre, y los dos trabajen o sean profesionales, se tiene al menos un carro, como medio de trasladarse a los trabajos, de regreso a las casas, a las instituciones educativas, a las universidades, entre otros.

Toda estas oportunidades de la obtención de carros, trajo consigo la oportunidad de que las mujeres también, pudieran adquirir sus medios de transporte y usarlos para beneficio económico en sus hogares, dándose cuenta que cuando faltaba medios económicos en su hogar, o no tenía como comprar comida para su familia, decidió salir a la calle, poner un casco en el carro y observó que era una entrada de dinero para el día a día. Es entonces, que nace la mujer taxista.

Ya hoy en día es muy común ver a muchas mujeres, hacer el diario en sus carritos, transportando a otras personas hacia las distintas labores que se dedican diariamente,  y además tienen una oportunidad laboral abierta para obtener un sustento diario, que ya lo ven como una profesión sustentable para beneficio de las familias, para la cual trabajan estas mujeres, que se han fortalecido mucho en esta época.

Es grato ver, que al pedir un taxi, y al montarse en él, se consigue uno con una persona amable del sexo femenino que mantiene una grata conversación y hace nuestro corto trayecto a nuestro trabajo, de una forma agradable que hace que cambie el humor de nuestro día, ya que siempre es bueno escuchar una buena conversación sanamente y con personas que de verdad sean agradables.

Por ello, es beneficioso que hayan más mujeres en el parque automotor, ya que son más amables, responsables, cuidadosas y mantienen siempre un clima agradable en las unidades donde prestan el servicio de taxi a todas las demás personas.